- El vendedor ambulante de relojes se imagina como se llamará aquella chica a la cual vio una sola vez antes que ella viajara a París.
- Ella despierta después de un fallido lance lésbico ocasional, preguntándose a ciencia cierta que fue a buscar en ese viaje. Tal vez, nunca lo descubra.
- La madre de él, espera la reencarnación de su marido, recientemente fallecido.
- Dilatación del tiempo en busca de lo trascendental como metáfora de tres soledades irredentas.
- Reloj con hora dual como catalizador para evidenciar vidas sin nada a que asirse.
- Aunque “Los 400 Golpes” (Francois Truffaut, 1959), quizá brinde algún bálsamo.
- Sexo aciago: masturbación rutinaria, coitus interruptus con prostituta que terminara robándole.
- Jean Pierre Léaud en el cementerio.
- El marido ahora se encuentra en Paris.
- Pero ya habrá un verano caluroso en una ciudad con problemas de sequia, para que el vendedor y la chica viajera se reencuentren; no para quedarse juntos, sino para no sentirse tan vacios por un momento.
“¿Qué Hora Es Allá?” (Tsaï Ming-Liang, 2001).